seducir-a-un-hombre

Por qué me gusta trabajar como escort

En ocasiones, escucharéis a personas afirmar que las profesionales del mundo de la prostitución trabajan obligadas. No negamos que hay casos en los que esto es así; sin embargo, muchas de ellas -especialmente, aquellas que trabajan en locales o casas de citas selectas y exclusivas- han decidido el empleo en el que se desarrollan profesionalmente. Ya sea para pagarse los estudios, para poder mantenerse o porque el sexo es algo a lo que se han querido dedicar desde su despertar sexual. Por ello, hoy os traemos el testimonio de una señorita de compañía que dice responder al nombre de “Deseo” y trabajar en Valencia. Ahí va:

“Trabajar como escort en Valencia es algo de lo que me siento totalmente orgullosa, a pesar de que mucha gente, todavía a día de hoy, encuentre denigrante que una mujer se dedique a otorgar placer sexual a otros a cambio de dinero. Al fin y al cabo, ¿qué hay de malo en ofrecer orgasmos? ¿Qué tiene de humillante disfrutar del sexo, amar el cuerpo de una misma y el de los demás?

Cuando oigo que han aumentado las búsquedas de “escort Valencia” en Internet, me siento feliz. No sólo significa que no me va a faltar trabajo (algo muy de agradecer, tal y como estás las cosas actualmente), sino que quiere decir que la gente aprecia la labor que desarrollamos, que los clientes confían cada vez más en nosotras.

Además, tanto yo como mis compañeras podemos acreditar que somos mujeres con estudios. Algunas de las más jóvenes de mi agencia se están pagando la carrera y permitiendo vivir en la ciudad gracias a sus ganancias como escort. Se están formando para cambiar de trabajo en un futuro, aunque algunas que ya se graduaron en la universidad siguen aquí. Porque, al fin y al cabo, como escort en Valencia, o señorita de compañía -como queráis llamarnos-, disfrutas de tu cuerpo, conoces gente y descubres cosas que desconocías.

Me gusta trabajar como escort porque me permite estar desnuda, o semi desnuda, la mayor parte del tiempo. Eso me ha ayudado a aceptar mi cuerpo al cien por cien y a llegar a apreciarlo tal y como es ahora.

Me gusta trabajar como escort porque mis clientes son educados, respetuosos y porque se entregan tanto como yo durante mi trabajo.

Me gusta ser escort porque me permite una flexibilidad horaria que pocos empleos tienen.

Al final, debo decir, y muy orgullosa, que me gusta ser una escort de Valencia. Puedo jugar a ser sumisa, a ser la sádica en una relación BDSM, cumplo fantasías sexuales muy diversas… ¿Cómo no iba a gustarme? ¿A quién no le gusta una buena sesión de sexo?”

Deja un comentario