ducha

El sexo en el agua no es tan placentero

Practicar sexo en la ducha, en la bañera o, incluso, en la piscina, es una fantasía sexual bastante común. Y una práctica que seguro que los clientes piden a menudo a las prostitutas de lujo en Barcelona. Sin embargo, y según parece, no se trata de una práctica tan placentera como pudiera parecernos de entrada.

¿Quieres saber por qué? Te lo contamos a continuación:

Agua: el antilubricante

Para empezar, el agua es el peor lubricante que existe, hasta el punto de que puede llegar a reducir por completo la lubricación natural, lo que puede hacernos sentir molestias e incluso dolorosas rozaduras. Y esto, sin tener en cuenta de que corremos el riesgo de dar lugar a resbalones que podrían llegar a ser fatales.


Así pues, por un lado, las rozadoras causadas por la falta de lubricación le restarán atractivo y, sobre todo, mucho placer al acto sexual bajo el agua. Y, por otro lado, el riesgo a sufrir un resbalón en la ducha tampoco resulta excitante, precisamente.

Bienvenidas, bacterias no deseadas

Pero esto no es todo. Si practicas el sexo en la piscina, en el mar, en un lago o un río, vas a estar rodeado de bacterias de todo tipo que tu piel puede tolerar sin problemas, pero que es posible que tus zonas íntimas… no.

Por ejemplo, en la piscina: en el caso de que el agua no esté lo suficientemente limpia, y no posea la cantidad correcta de cloro, te estarás arriesgando a sufrir una infección urinaria. Por el contrario, un agua con demasiado cloro podría favorecer la aparición de hongos, además de que contribuirá a irritar vuestros genitales.

Otros riesgos

Por si esto fuera poco, aumentas el riesgo a la transmisión de ETS o a embarazos no deseados. Esto es así porque la fricción del agua aumenta la posibilidad de que el preservativo se raje.

Como ves, no es muy recomendable practicar sexo en estos lugares húmedos. Si quieres jugar con el agua, puedes emplear un hielo o algo similar, como helados y alimentos frescos. Incluso, si quieres, con una botella de agua, y mojando estratégicamente las zonas que os apetezca… Puedes dejar que caiga un chorro por el pecho de tu pareja, por ejemplo. Pero también te recomendamos que calientes un poco el agua para que no tenga un efecto totalmente contrario al deseado.

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